El Mundial de Futbol 2026, en el que México es coanfitrión, junto con Estados Unidos y Canadá, apunta para ser el más caro de toda la historia, con precios exorbitantes en los boletos de entrada a los estadios, que hacen, prácticamente, privativo el acudir a ver en vivo y en directo los encuentros de este torneo, ya que quienes quieran estar de forma presencial en los cotejos tendrán casi, casi que vender sus autos, casas y hasta un riñón para que les ajuste el dinero para comprar su boleto, si es que lo llegan a conseguir, porque la FIFA se ha encargado de hacer el sistema de adquisición de los mismos lo más complicado posible, peor aún que para ver a los BTS.
Pero vámonos a las cifras para dejar bien claro de lo que estamos hablando, de los 104 partidos que se disputarán a lo largo de la copa mundialista sólo unos cuantos serán realmente atractivos, con excepción de los encuentros decisivos ya en la fase final, no obstante que desde la primera ronda la euforia de los aficionados por formar parte de la experiencia mundialista los llevará a gastar hasta lo que no tienen con tal de obtener el anhelado boleto.
Desde luego que los tickets más caros son los que permitirán acceder a la gran final, que se jugará el 19 de julio, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde el precio oficial es de $10 mil 990 dólares, algo así como $188 mil 880 pesos, al tipo de cambio actual, por lo que en la reventa podrían llegar a costar hasta tres o cuatro veces más.
En lo que se refiere a los juegos de la selección mexicana, que, seamos honestos, no creo que llegue a la final, también tendrán precios desmesurados y para acudir al partido inaugural entre el Tri y Sudáfrica el costo del boleto más oneroso es de $1,825 dólares, aproximadamente, $31 mil 353 pesos y ahora que la FIFA se inventó la categoría Hospitality para sacar más lana, con paquetes que pueden superar los $135 mil pesos, la experiencia puede ser en extremo costosa.
Sé que habrá mucha gente que tendrá para pagar eso y más, pero entonces no nos vendan la idea de que es un mundial para todos, es un negocio y así se debe entender, lo que, desde mi perspectiva, sí deberíamos privilegiar es el espíritu deportivo, para lo cual no necesitan los aficionados ir a un estadio, ya que a través de los medios de comunicación podrán seguir las acciones de los partidos sin necesidad de malgastar su dinero.
Entre otras opciones que se me hacen muy interesantes también están los llamados Fan Fest, que se instalarán en lugares públicos de las principales ciudades, y no sólo sedes mundialistas, en donde habrá disponibles pantallas gigantes para ver los partidos y tener activaciones y otras actividades más para quienes acudan a estos espacios donde podrán vivir la pasión futbolera. Creo que lo mejor que nos puede dejar esta copa del mundo es el interés por activarnos físicamente, por hacer deporte y, sino llega a tanto el ánimo, por lo menos unir a aficionados de corazón de este deporte con los llamados villamelones, que sólo ven futbol cada cuatro años, gritando al unísono los goles de sus ídolos en la cancha.
